Creo que partiendo de la legítima (pero no sé si justificada, a tenor del literal de la nueva ley) inquietud de los padres cuyos hijos están escolarizados en centros de educación especial, se está generando un debate en la sociedad en el que, como siempre en España, la gente se tira a la piscina sin pararse a obtener un poco de información sobre el tema. Me refiero a esa tendencia que observo en aumento a decir, por parte de terceros, quiero pensar que bienintencionados, que "los niños con discapacidad intelectual donde mejor están es en centros de educación especial porque atienden todas sus necesidades, etc.". Y esto, dicho desde la generalización, no es así. De hecho es justo lo contrario. El avance hacia una educación inclusiva de todos y todas en centros ordinarios era algo que hace, no sé, dos años cuando escribí este post adjunto me parecía algo tan asumido y con tanto consenso, que parecía innecesario debatirlo. Se está generando además un debate sobre un cierre de l...
Probablemente solo ves su discapacidad, al menos en el primer momento. Pero ahora te voy a decir yo algo que está ahí y quizá no ves. Piensa en un deportista profesional, o en una persona que dedica buena parte de su vida a preparar unas oposiciones. Gente educada en una cultura del esfuerzo, para quienes cada logro ha sido obtenido a base de dedicación, constancia y cierto sacrificio personal. Pues esa imagen debería venirte a la cabeza cuando ves a personas con discapacidad. En su vida, desde que nacen, hay toda una trayectoria de esfuerzo constante para adquirir capacidades que a ti o a mí nos vinieron regaladas. Mi hijo Mario tiene varias sesiones de estimulación cognitiva y logopedia, hora y media un día por la mañana y hora y media al día siguiente por la tarde. No te digo la cara que pone los miércoles, al salir de un duro día de cole, cuando le recuerdas que aún "le toca" sesión hasta las siete identificando formas, colores, aprendiendo a vocalizar. Todo esto de parti...
Cuando tienes un hijo con síndrome de Down tiendes a hacer clic y mirar todas las noticias y enlaces relacionados con dicho síndrome, o sobre las personas que lo tienen. ¿Cómo no hacerlo? A menudo entre los comentarios a esas noticias encuentras "reflexiones" que, como padre, no es que te afecten, pero sí te dejan un poco descolocado y con la sensación de que la sociedad aún tiene que avanzar en muchos aspectos. Aunque afortunadamente se trata de opiniones minoritarias, pero ahí están. Una de esas reflexiones, bastante recurrente, es la acusación de "egoístas" a los padres que tenemos hijos con síndrome de Down. Así decía un comentario a una noticia que enlacé ayer en su publicación original: "¿Cómo vamos a felicitaros por haber tomado una decisión tan egoísta?" Me resulta desconcertante pero creo que merece cierto análisis: primero porque muchos desconocíamos la mutación cromosómica de nuestro hijo antes del nacimiento, y por tanto no pudimos e...
Comentarios
Publicar un comentario